La retinopatía diabética es una de las complicaciones más relevantes de la diabetes y tiene una particularidad que ya hemos comentado en este blog: sus etapas iniciales pueden no producir ningún síntoma visual. Por eso la detección oportuna depende de revisiones programadas y no de esperar a notar algo.

En los últimos años han aparecido herramientas que buscan facilitar precisamente esa detección. Una de ellas, desarrollada en México, es RetinIA. Este artículo explica qué es, qué hace y —tan importante como lo anterior— qué no hace, para ubicarla dentro del cuidado integral de la diabetes.

Nota de transparencia: este artículo tiene carácter informativo y educativo. No es publicidad ni implica que el estudio se realice durante la consulta de endocrinología. La disponibilidad de esta tecnología depende de cada centro médico y conviene confirmarla directamente con el proveedor o con la unidad que la ofrezca.

¿Qué es RetinIA y cómo funciona?

Según la información publicada por su desarrollador, RetinIA® es un software para salud visual creado en México por Prosperia Salud S.A. de C.V. Su función es analizar fotografías del fondo de ojo —es decir, de la retina— mediante modelos de inteligencia artificial.

El flujo de trabajo que describe el fabricante es, en esencia, este:

  • Se toma una fotografía de la retina del paciente y se incorpora, junto con sus datos, a la plataforma.
  • El sistema analiza la imagen y genera un reporte estructurado con los hallazgos y las recomendaciones.
  • El reporte incluye un mapa de calor que señala visualmente las zonas de la retina donde se detectaron hallazgos, lo que facilita explicárselo al paciente.
  • El resultado se entrega en la misma consulta, sin esperar días por una lectura externa.

El fabricante indica que la toma de la fotografía lleva solo unos minutos y no produce dolor ni molestias posteriores. Entre las condiciones que la herramienta busca identificar menciona la retinopatía diabética, el edema macular, la degeneración macular asociada a la edad, la miopía patológica y la excavación sospechosa de glaucoma, entre otras lesiones.

Conviene leer esa lista con precisión: se trata de hallazgos compatibles que el sistema señala para que un profesional los valore, no de diagnósticos cerrados. La diferencia no es un matiz: es la base de cómo debe usarse la herramienta.

¿Por qué es importante esta tecnología para las personas con diabetes?

El valor de este tipo de herramientas no está en sustituir a nadie, sino en reducir la distancia entre el paciente y una primera revisión de su retina.

En la práctica, muchas personas con diabetes no llegan a realizarse la revisión ocular recomendada. A veces por falta de síntomas —el motivo más frecuente y el más engañoso—, a veces por los tiempos de espera para una valoración especializada, a veces por distancia geográfica. Un tamizaje que puede realizarse en el propio centro donde la persona ya acude, con el resultado disponible en la misma visita, elimina varias de esas barreras.

El otro beneficio es de priorización: cuando el reporte señala hallazgos, permite identificar a quién conviene derivar primero a oftalmología. Eso ayuda a que los recursos especializados se concentren en quienes más los necesitan en ese momento.

Si quieres entender por qué la retina es un punto tan sensible en la diabetes, qué es exactamente la retinopatía diabética y cada cuánto corresponde revisarse, lo desarrollamos en diabetes y salud visual: por qué es importante revisar la retina. Este artículo no repite ese contenido: se centra en la tecnología.

Inteligencia artificial y endocrinología: ¿cómo se relacionan?

La relación es más directa de lo que parece. La diabetes es una condición que se sigue a lo largo de años y en varios frentes a la vez: glucosa, presión arterial, lípidos, función renal, pies y salud visual. Buena parte de ese seguimiento consiste en revisar periódicamente cosas que todavía no dan síntomas.

Ahí es donde una herramienta de análisis de imágenes encaja: no sustituye el criterio clínico, pero ayuda a que una de esas revisiones ocurra, y a que ocurra antes. Para quien coordina el seguimiento desde endocrinología o medicina interna, contar con un reporte de retina reciente aporta información útil sobre cómo está evolucionando la enfermedad en un territorio que no se explora en la consulta habitual.

También conviene decir lo que la inteligencia artificial no cambia. No modifica cada cuánto hay que revisarse —eso lo marcan las recomendaciones clínicas y el contexto de cada persona—. No sustituye la historia clínica ni la exploración. Y no decide un tratamiento. Las guías actuales de la American Diabetes Association contemplan los programas de fotografía de retina con lectura remota o con algoritmos de inteligencia artificial aprobados por agencias regulatorias como una estrategia de tamizaje apropiada, siempre que exista una ruta definida de referencia oportuna cuando los hallazgos lo ameriten. Esa última condición es la que convierte una buena tecnología en un buen programa de salud.

No. Y no hace falta deducirlo: lo afirma el propio desarrollador en su sitio.

En su aviso de responsabilidad, RetinIA señala que su herramienta de análisis con inteligencia artificial «requiere la interpretación y validación final de un especialista para la toma de decisiones clínicas», y que bajo ninguna circunstancia su contenido debe sustituir la evaluación, el diagnóstico o el tratamiento de un oftalmólogo u otro profesional de la salud calificado.

Esto encaja con cómo se entiende el tamizaje en medicina. Una prueba de tamizaje no diagnostica: separa a quienes conviene estudiar con más detalle de quienes, por ahora, pueden continuar con su vigilancia habitual. El diagnóstico y el tratamiento llegan después, y los hace un especialista.

En términos prácticos, se requiere una valoración oftalmológica presencial completa cuando la imagen no tiene la calidad necesaria para una lectura confiable, cuando aparecen hallazgos, cuando la persona tiene síntomas visuales, o cuando existen otros factores clínicos que lo justifiquen.

¿Quiénes deberían prestar especial atención a su salud visual?

Con mayor motivo, las personas que:

  • Viven con diabetes tipo 1 o tipo 2, en particular con varios años de evolución.
  • Han tenido un control metabólico difícil o periodos prolongados con glucosa elevada.
  • Tienen además hipertensión arterial o alteraciones de los lípidos.
  • Están embarazadas o planean un embarazo teniendo diabetes previa, situación que requiere una vigilancia específica.
  • Ya tienen un diagnóstico de retinopatía en cualquier grado.
  • Notan cambios en la visión, en cuyo caso no corresponde esperar a la siguiente revisión programada.

Las recomendaciones vigentes establecen un examen ocular completo y con dilatación al momento del diagnóstico en diabetes tipo 2, y alrededor de cinco años después del inicio en diabetes tipo 1. La frecuencia posterior se individualiza. El detalle de esos intervalos está en el artículo sobre diabetes y revisión de la retina.

La importancia de una atención integral de la diabetes

Una herramienta de tamizaje resuelve una pregunta concreta: cómo está la retina hoy. Pero el motivo por el que esa retina puede dañarse sigue estando en el control global de la enfermedad.

Por eso el seguimiento de la diabetes contempla, en conjunto, el control de la glucosa, la presión arterial, el perfil de lípidos, la función renal, la salud de los pies y la salud visual. Cada frente aporta información distinta y todos se influyen entre sí. Y antes incluso del diagnóstico de diabetes, entender el punto de partida metabólico es útil: puede ayudarte conocer cómo se evalúa médicamente la resistencia a la insulina.

La tecnología ayuda a que una parte de ese seguimiento sea más accesible. No reemplaza el plan de atención; se integra en él.

Agenda una consulta de endocrinología y cuida tu salud de manera integral

Si vives con diabetes o con prediabetes, el mejor siguiente paso no es un estudio aislado, sino un plan de seguimiento que ordene todas las piezas —incluida la revisión de tus ojos, con el especialista que corresponda y en el momento que corresponda—.

Puedes conocer más sobre la atención endocrinológica en Ciudad de México o escribir directamente para agendar una valoración.